Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
El castillo se encontraba en un espolón rocoso en lo alto de la población. Debía ser de pequeñas dimensiones y adaptándose al terreno escabroso en el que se encontraba, siendo de planta irregular. Los restos del castillo, y de la ermita que se construyó en época barroca en su emplazamiento, se encuentran en una colina que domina el pueblo. El castillo debía ser una construcción de pequeñas dimensiones, adaptada al terreno. Hoy solo se conserva la base de un torreón rectangular de mampostería reforzado con sillares en las esquinas, en uno de los cuales está grabada la fecha de 1687; se conservan también escasos restos del arranque de su recinto amurallado. La ermita, que también se encuentra en ruinas, era una construcción barroca de una sola nave, cubierta con cúpula y linterna, y cabecera recta de menores dimensiones. En su interior conserva decoración en esgrafiado con diseños avenerados y relieves de escayola que representan figuras femeninas de prominentes senos portando un canastillo de frutas.
En numerosos pueblos altoaragoneses podemos encontrar casas tradicionales dotadas de elementos defensivos, entre los que destacan los grandes torreones que protegían los puntos más débiles de las casas. La mayor parte fueron construidas en la segunda mitad del siglo XVI, caracterizada por una prosperidad económica que se conjugó con un aumento del bandolerismo y los conflictos sociales. En estas circunstancias tanto los nobles como todo ciudadano acomodado que pudiera permitírselo se preocuparon por defender sus hogares, dejándonos más de un centenar de casas torreadas que han sido declaradas Bien de Interés Cultural.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002